OTROS MONUMENTOS.

“LA CHARCA” DE ZALAMEA.

No es posible fechar exactamente la construcción de la presa, aunque por su tipología se puede apreciar su reconstrucción al conjunto de presas extremeñas del siglo XVIII (1780).

La presa tiene gran actividad en la actualidad porque sirve para retener las aguas del Río Ortigas que son utilizadas mediante un sistema de canalizaciones que sale de la presa para el riego de unas 250 hectáreas entorno al poblado de colonización de Docenario de San Cristóbal. Tradicionalmente sus aguas eran utilizadas para moler en el molino que tiene adosado a los contrafuertes de la presa.

En los márgenes del embalse por las magníficas condiciones y bellas panorámicas que presentan han proliferado las urbanizaciones y las edificaciones con carácter de segunda residencia. Existe un lugar acondicionado para el baño, con un merendero, bares, piscinas, etc. En definitiva, un lugar muy interesante para el recreo de gran número de ciudadanos de la zona. Un recreo que se acentúa el día de la Romería de San Cristóbal, que se celebra el segundo domingo de Julio, y donde hay que destacar los concursos de carrozas.

Por su parte, la presa tiene 17 metros de altura, 113 de longitud y una capacidad inferior al hectómetro cúbico.

Consta de elementos decorativos como una pequeña calificación de estilo barroco en la coronación de la presa, donde en el pasado era bastante posible que hubiese una imagen religiosa. Finalmente señalar que pese a ser de mediados del siglo XVIII se mantiene en perfecto estado de conservación con las lógicas modificaciones que conllevan los usos actuales y las reparaciones normales de cualquier edificación.

  • FICHA TÉCNICA.
    Nombre: Presa de Zalamea.
    Año de comienzo de su construcción: Hacia 1780
    Año de terminación: 1816.
    Ampliaciones o reconstrucciones sucesivas: 1955.
    Río: Ortiga.
    Cuenca Hidrográfica: Guadiana.
    Término Municipal: Zalamea de la Serena.
    Provincia: Badajoz.
    Localización cartográfica: MTN 1:50.000. 831, Zalamea de la Serena.
    Propietario: IRYDA.
    Constructor: PILSON (recrecimiento).
    Tipo: Gravedad con contrafuertes.
    Altura (m.): 17.
    Longitud de coronación (m.): 17.
    Anchura de coronación (m.): 7,60.
    Volumen de presa (m3): 8.103.
    Volumen de embalse: 0, 150 hm3
    Desagüe de fondo: Doble galería que atraviesa el cuerpo de la presa, regulada por sendas válvulas.
    Tipo de aliviadero: Dos compuertas de tipo Thomas emplazadas en el antiguo aliviadero.
    Capacidad del aliviadero: 4 m3/seg.
    Tomas de aguas: Coincide con el desagüe de fondo.
    Función primera: Fuerza motriz de molinos.
    Destino actual: Riegos.

  • ESTADO ACTUAL.
    El vaso fue limpio parcialmente en los años 1989 y 1990.

SANTUARIO INDÍGENA ROMANIZADO DE LAS CUEVAS DEL VALLE.

El estudio de la religiosidad indígena en la Península Ibérica, dicta mucho de completarse; siendo así como se nos ofrece un pálido reflejo de la realidad; conocemos muy pocos Santuarios, algunos en el área ibérica como LA CUEVA DEL VALLE son realmente ilustrativos estando muy mal informados acerca del Sacerdocio de los ritos que allí se realizaban y del carácter de muchos de sus Dioses de los que sólo conocemos el nombre.

La Cueva del Valle, es de los pocos Santuarios conocidos hasta ahora; allí tras una serie de excavaciones, los arqueólogos se percataron de la presencia de una divinidad cuyo carácter no parece claro, aunque lo que sí parece claro es que estas cuevas significan la continuación de la tradición divina de Cancho Roano, una vez que este fue destruido. Así, hoy día se conservan algunos restos de este Santuario Rupestre, que contaba con ciertas escaleras y unas cavidades para el agua lustral. Además se hallaron numerosos exvotos, figuras humanas, principalmente de naturaleza femenina, junto a vasos votivos, lucernas, etc; que se fabricaron en la propia Iulipa.

En uno de los abrigos de de la cueva aparece una inscripción que recuerda paso victorioso del General Romano Publio Cornelio Escipión, por estas tierras en el año 210 a.C., para librar una batalla contra los lusitanos en los márgenes del Río Ortigas.
BIBLIOGRAFÍA:

ALVAREZ MARTÍNEZ, J.M.: Historia de la Baja Extremadura.
ROMERO GIL, Mª.E. y GARCÍA JARA, A. Historia de Zalamea.

CISTERNA ROMANA

En la calle Santa Prisca, 79 en el corral de dicha vivienda, existe una construcción subterránea que por su disposición y características constructivas, cabe designar a la época romana.

En planta acepta la forma de un rectángulo muy alargado del que sólo se conserva una parte, siendo muy difícil acertar las dimensiones totales que tenía originalmente. Lo conservado del edificio se reduce a cuatro estancias en línea de la que la más exterior está destruida en parte; las tres más interiores de dimensiones casi iguales (1’25m de fondo por 1’65 m de ancho), están separados entre sí por arquería con huecos de paso de 0’65 m de luz, con la particularidad de que como las estancias tienen bastante altura (4,44 m), cada arquería aparece doblada en altitud, sin duda para aligerar el peso considerable que gravitaría sobre la ordenación inferior. Estas arquerías nos recuerda las del acueducto de "Los Milagros" de Mérida y los de la Mezquita Cordobesa peraltan las naves del oratorio Musulmán.

Avanzando hacía la actual salida, se aprecian otras dos estancias, la de fuera incompleta separada por arcos del mismo tipo y dimensión pero únicos en altura. Así, estas habitaciones tendrían, si ambas se suponen iguales unos 3 metros de profundidad por 1’62 m. de ancho, como todas las del conjunto.

El sistema de construcción del edificio es netamente romano, elaborado en mampostería menuda en hiladas que tienden a la horizontalidad, siendo los muros de separación de las estancias de un curioso aparejo mixto de sillería de granito con verdugadas de a cinco hiladas de ladrillo. Las bóvedas son de cañón y aparecen construidas con la misma mampostería. Un lucernario circular de unos 30 cm. de diámetro, daría luz y ventilación al interior.

BIBLIOGRAFÍA:

GARCÍA BELLIDO, A. y MENENDEZ PIDAL, J. El Dístylo Sepulcral Romano de Iulipa (Zalamea de la Serena) Madrid, 1.963.

 

ESTATUA CONMEMORATIVA A CALDERÓN DE LA BARCA.

Entre los hitos de la época moderna, puede mencionarse el monumento a Calderón de la Barca, situado en el centro de la plaza que se abre en un extremo de la población, ocupando el ámbito del viejo coso dispuesto frente al viejo Convento de San Francisco, donde también se localiza la actual Casa Consistorial.

La obra, original del villanovense García-Lozano, fundida en bronce, representa el personaje en posición sedente, con proporciones muy reducidas en relación con el alto y desnudo pedestal granítico de doble cuerpo que le sirve de base. Su sobria realización resulta en extremo esquemática, limitándose a una concepción volumétrica en la que únicamente se significan la cabeza y manos, con especial protagonismo del ropaje, sin más concesión a pormenores ni detalles.

ARQUITECTURA POPULAR.

Otra realidad que merece atención, es el conjunto de la arquitectura popular, y junto con ella, el amplio repertorio de casonas solariegas y antiguos palacios, pertenecientes a la amplia nómina de familias nobles establecidas tradicionalmente en el núcleo. La conjunción de tales realizaciones configura un paisaje urbanístico de notable valor, en rápido proceso de transformación últimamente, merced a las modificaciones que se están llevando a cabo en las edificaciones tradicionales.

La tipología edificatoria de las casas típicas de Zalamea suele ser la siguiente: de desarrollo horizontal con una planta y doblado ara el grano, con una fachada blanca, mostrando ciertas similitudes con los modelos andaluces. Los vanos enrejados y las cornisas rompen el estatismo de las fachadas. Pero por la utilización del granito, material abundante en la zona, nos aproximamos más a los modelos centroextremeños. El granito se empela en las jambas, muros, dinteles, encuadre de vanos, ménsulas, portadas, umbrales, escudos y blasones. Los muros son de mampostería, y el ladrillo se empela en bóvedas, molduras, cornisas y aleros.

Entre las numerosas mansiones de hidalgos de la localidad, caben mencionar la llamada Casa de los Caños, solar de la mujer del conquistador de Chile, Pedro de Valdivia; la de Pedro de Arévalo; las de los Zúñiga, Arce Reinoso, Nogales Dávila, Tamayo Salazar, Arévalo de Montenegro, Pérez Merchán, Ortiz de Gahete, y otras muchos ya desaparecidas o muy transformadas. El propio Antonio de Nebrija tuvo su casa en la zona vieja de Arriba la Villa, próximo cal castillo, en la calle que en su memoria aún ostenta el nombre del insigne humanista.

Pero no sólo encontramos arquitectura solariega, sino que también hay que hablar de algunos bonitos ejemplos de arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX, como es el caso de la vivienda que encontramos en la calle Conde, donde podemos comprobar los cambios presentes en la utilización de materiales, ya que se empiezan a introducir aquí los nuevos elementos constructivos: el hierro y el cristal.

2007 - Exmo. Ayuntamiento de Zalamea de la Serena.
Plaza Calderón de la Barca, 1. C.P. 6430 - Tfl. 924 78 00 32. Fax 924 78 04 19